Museos en Málaga que merecen la pena visitar con niños
Enero 22, 2026 Paulina
Visitar museos en Málaga con niños: una guía práctica para familias
Málaga es una ciudad de arte, historia y creatividad: un lugar ideal para las familias que quieren mostrar a los niños las muchas caras de los museos. Como parte de nuestra serie en Instagram «Museos probados con niños», exploramos cómo los niños experimentan diferentes espacios expositivos, desde los diseñados específicamente para los más pequeños hasta los más «serios», donde el arte y la historia también pueden presentarse de manera atractiva y adaptada a la infancia.
En este artículo tratamos los museos más interesantes de Málaga que merece la pena visitar con niños, qué se puede encontrar exactamente en cada uno, qué llamará la atención de los más pequeños y cómo aprovechar la visita como inspiración para el juego, el aprendizaje y el desarrollo de la creatividad.
1. Museo Fundación Unicaja de Artes y Costumbres Populares
Arte y tradiciones de Andalucía
Este museo etnográfico muestra la vida cotidiana en Málaga y en toda la provincia de Andalucía, con especial atención al siglo XIX. La exposición permanente se distribuye en 2 plantas y 19 salas:
- Planta baja: vida rural (agricultura, oficios, profesiones tradicionales)
- Planta alta: vida urbana, doméstica y social
Los niños pueden ver reconstrucciones de talleres de oficios antiguos, trajes tradicionales, herramientas y enseres domésticos, lo que facilita «leer» la historia a través de objetos tangibles. Otra ventaja es que el museo ocupa lo que fue una posada del siglo XVII, lo cual ya es de por sí un fascinante viaje al pasado.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Las coloridas vitrinas de ropa y herramientas ofrecen contexto para conversar sobre la historia de la vida cotidiana.
- Los niños pueden ver cómo han cambiado los objetos de uso diario a lo largo del tiempo.
- Las salas son espaciosas y fáciles de recorrer con carrito o con pequeños exploradores.
Consejo para padres:
Entre las piezas hay figuritas y modelos en miniatura de objetos domésticos, así como juguetes de la antigua Andalucía que ilustran cómo jugaban los niños antaño. Presenta las piezas como historias de niños que vivieron «hace mucho tiempo»: eso despierta enseguida su interés.
2. Centre Pompidou Málaga
Arte moderno en el corazón de la ciudad
Una sucursal del famoso museo francés de arte contemporáneo Centre Pompidou presenta arte del siglo XX y XXI junto con exposiciones temporales que cambian regularmente. La narrativa de la colección guía a los visitantes por los movimientos clave del arte moderno, y algunas obras proceden directamente de la colección principal del Centre Pompidou.
Para las familias, una de las grandes ventajas es la diversidad de formas: colores, escala, abstracción y formas poco convencionales estimulan con frecuencia la imaginación de los niños. El museo incluye instalaciones lúdicas y aptas para niños, pero sigue siendo un museo serio: algunas piezas invitan a la interacción, mientras que otras deben observarse sin tocarlas. Una pequeña orientación por parte de los adultos ayuda mucho a garantizar una visita tranquila y agradable. Las exposiciones cambiantes también facilitan adaptar la experiencia a la edad del niño.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
El Centre Pompidou Málaga ofrece un espacio educativo específicamente diseñado para niños, concebido como un área de juego y experimentación artística. Solo en esta zona destinada a los pequeños pueden explorar el arte contemporáneo mediante el movimiento, el juego y actividades prácticas sencillas, en lugar de la observación pasiva.
Cómo mostrar el arte a un niño:
- Anima al niño a describir en pocas palabras lo que ve y cómo le hace sentir. Hazle algunas preguntas: ¿a qué le recuerda la obra? o «¿qué crees que quiso decir el artista?» — esto puede usarse como juego interpretativo.
- Cread vuestra propia mini galería de dibujos tras la visita: cada niño interpreta lo que vio.
3. Museo del Automóvil y la Moda
Coches y moda en un mismo lugar
El museo combina casi 100 coches restaurados con una rica colección de moda: alta costura, accesorios y estilos desde finales del siglo XIX/XX hasta la actualidad. Esto lo convierte en un museo ideal tanto para niños como para niñas. La exposición está dividida en salas temáticas que muestran los cambios en el diseño, el lujo y la tecnología.
Es un «museo familiar por naturaleza»: los niños exploran y se maravillan con los coches y los detalles técnicos, mientras los adultos aprecian el contexto cultural y estético. La visita es perfecta para hablar de cómo han cambiado las necesidades de las personas y el aspecto de los objetos cotidianos.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Para muchos niños, los coches son una pasión en sí mismos.
- Los modelos coloridos y los conjuntos imaginativos atraen la vista y la imaginación.
- Es un buen lugar para hablar sobre cómo cambian el diseño y el estilo.
Consejo para padres:
Pide a los niños que elijan el «coche más guay» y el «vestido más interesante» y luego cread juntos una mini historia.
4. OXO Museo del Videojuego
Museo del videojuego
OXO guía a los visitantes por la historia de los videojuegos: desde las primeras máquinas arcade hasta las consolas modernas. Un elemento clave del museo es la interacción: no solo se observa, también se juega.
Los niños se sienten atraídos por los colores, los sonidos y la oportunidad de actuar, mientras que los padres suelen apreciar la sección histórica y la comparación «entonces vs ahora». Es uno de esos museos en los que los padres pueden explorar junto a sus hijos y toda la familia disfrutar del tiempo compartido.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Las estaciones de juego interactivas (antiguas y nuevas) mantienen a los niños entretenidos durante más tiempo.
- Es una oportunidad para mostrar la historia de la tecnología mediante el juego.
- Para los padres: también un elemento de nostalgia.
Cómo aprovechar la visita:
- Cread vuestro propio «ranking familiar de juegos».
- Hablad sobre cómo ha cambiado la tecnología a lo largo de los años.
5. Museo de la Imaginación
Museo de la imaginación
El Museo de la Imaginación es un museo interactivo de ilusiones ópticas, perspectiva y efectos 3D, concebido para la participación activa de los niños. En su interior hay instalaciones que usan espejos, luz, sombra e imágenes que muestran cómo el cerebro interpreta lo que vemos. Los niños pueden experimentar cambios de escala (parecer muy grandes o muy pequeños), «caminar por las paredes» y observar cómo las imágenes cambian según el punto de vista.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- El museo introduce conceptos relacionados con la percepción, la ilusión, la perspectiva y la visión de forma sencilla. Es un buen lugar para plantear preguntas como: «¿Por qué vemos esto diferente a como es en realidad?» o «¿Qué hace que una imagen parezca tridimensional?». La visita es una experiencia educativa corta e intensa que combina juego con ciencia básica y observación.
- Los niños pueden experimentar, moverse, probar cosas y descubrir.
Consejo para padres:
Es un lugar ideal para combinar aprendizaje y diversión: en lugar de explicar, deja que el niño experimente primero la instalación y solo después pregúntale qué notó y por qué cree que la imagen «engaña» al ojo. Funcionan bien las preguntas abiertas, que no exigen una única respuesta correcta, como qué cambia cuando te colocas en un sitio diferente o miras desde otro ángulo. Así, el niño llega a sus propias conclusiones y trata la visita como un experimento en vez de una lección.
6. Museo Aeronáutico de Málaga
Historia de la aviación
Un amplio espacio dedicado a la historia de la aviación civil, que incluye una torre de control de 1948, cabinas de pilotaje, elementos de la infraestructura aeroportuaria y exposiciones que explican los principios del vuelo.
Es un museo muy práctico: los niños pueden ver, tocar y entender cómo funciona el mundo de los aviones. Ideal para los jóvenes aficionados a los viajes y a las máquinas.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Las grandes piezas y los modelos realistas atraen la atención y dan la sensación de «estar en el mundo de los pilotos de verdad».
- Podéis combinar la visita con juegos de construir vuestros propios modelos de vuelo o hacer aviones de origami.
Cómo mostrar el arte a un niño:
No te centres solo en la tecnología: habla también de las personas que fueron pioneras en la aviación.
7. Museo Picasso Málaga
Arte para ojos jóvenes
Aunque es un museo «serio» dedicado a un solo artista, Picasso suele fascinar a los niños: sus obras están llenas de colores y formas poco convencionales.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Los niños responden de forma natural a las formas, los colores y las figuras en el arte de Picasso.
- Puedes preparar una tarea sencilla: «Encuentra un cuadro que tenga el color que más te gusta.»
Consejo para padres:
Después de la visita, anima al niño a crear su propia interpretación: un dibujo inspirado en lo que vio.
8. Museo Ruso
Arte ruso clásico y moderno
Ubicado en el complejo de la Tabacalera, el museo presenta grandes exposiciones temporales relacionadas con el arte ruso. Los temas cambian regularmente y a menudo se presentan de forma narrativa: a través de personajes, épocas e historias.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- La oportunidad de comparar diferentes estilos artísticos con lo visto anteriormente.
- Los temas y las formas de las obras desarrollan la sensibilidad estética.
- Más indicado para niños en edad escolar, especialmente si se les introduce el tema de la exposición con antelación.
Cómo mostrar el arte a un niño:
Pregunta: «¿A qué te recuerda esta obra?» — esto ayuda a entrar en el mundo de la abstracción y el simbolismo.
9. Museo del Patrimonio Municipal
La historia de la ciudad a través de los objetos
El Museo del Patrimonio Municipal (MUPAM) está dedicado a la historia, el arte y el patrimonio de Málaga, mostrando cómo la ciudad ha cambiado a lo largo de los siglos. Las exposiciones se presentan de forma cronológica e incluyen pinturas, esculturas, documentos y objetos relacionados con la vida urbana. Para los niños, el museo puede ser una buena introducción al tema de «cómo era Málaga antes» y cómo ha cambiado la vida cotidiana de sus habitantes. El espacio es tranquilo, no muy grande y fácil de recorrer en poco tiempo, lo que favorece las visitas con los más pequeños. Aunque el museo no es interactivo, funciona bien como punto de partida para conversaciones sobre la historia de la ciudad, el arte y el cambio social.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Una oportunidad para mostrar la historia de la ciudad en el contexto de la vida diaria.
- Las piezas conectan el pasado con el presente.
Consejo para padres:
Dadle a los niños un simple «mapa del explorador»: una lista de cosas que tienen que encontrar en las salas del museo.
10. Museo del Vidrio y Cristal de Málaga
Vidrio y cristal
El Museo del Vidrio y Cristal de Málaga es un museo íntimo dedicado a la historia del vidrio y el cristal, presentado en el contexto del arte, la artesanía y los interiores históricos. La colección incluye objetos de distintas épocas que muestran cómo han cambiado las técnicas y las funciones del vidrio a lo largo de los siglos. Para los niños, la luz, los colores y los detalles son especialmente atractivos, captando la atención y estimulando la curiosidad. Una gran ventaja del museo es que las visitas siempre son guiadas, lo que ayuda a mantener la atención de los más pequeños. Gracias a la narración, los niños entienden más fácilmente para qué se usaban los objetos y por qué eran importantes. Es un buen lugar para enseñar observación cuidadosa, paciencia y respeto por materiales delicados.
Para los niños, funciona como un «gabinete de tesoros»: el brillo, la luz y los detalles atraen la atención y facilitan la concentración.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Las formas brillantes actúan como un imán: atraen la atención incluso de los más pequeños.
- Es una buena oportunidad para hablar sobre materiales, forma y luz en el arte.
Cómo mostrar el arte a un niño:
Muestra las diferentes técnicas de fabricación del vidrio y pide a los niños que describan cómo creen que se hicieron los objetos.
11. Interactive Music Museum Málaga
Sonido, ritmo, juego
El Interactive Music Museum Málaga es uno de los mejores museos de Málaga para visitar con niños, donde se aplica la regla «Se ruega tocar»: está permitido tocar y experimentar. Los niños pueden tocar instrumentos, experimentar con el sonido y ver cómo distintos materiales, tamaños y formas de tocar afectan al sonido. El museo enseña de forma natural conceptos básicos como ritmo, tempo, altura y resonancia, sin necesidad de explicaciones teóricas. Es un buen lugar para hablar de dónde viene la música y cómo diferentes culturas se han expresado a través del sonido.
Por qué merece la pena visitarlo con niños:
- Es uno de los lugares más participativos de Málaga: los niños pueden tocar, jugar y crear.
- Enseña cómo funcionan la música y los instrumentos.
Consejo para padres:
Sugiere al niño que encuentre el instrumento que más le sorprendió e intente describir su sonido con palabras o movimientos.
Actividad:
Tras la visita, podéis crear vuestra propia «mini orquesta» en casa usando objetos cotidianos, inspirándoos en los instrumentos que visteis en el museo.
Guía práctica para visitar museos con niños
Cómo preparar a los niños para una visita significativa al museo
- Prepara una breve historia antes de la visita para que el niño sepa de qué trata el museo y pueda implicarse más.
- Prepara distintas preguntas antes de la visita para guiar la atención y despertar la curiosidad.
- Plantea una misión (exploradores, diseñadores, inventores, historiadores) para hacer la experiencia lúdica y con un propósito.
- Da al niño una tarea sencilla, como encontrar algo que le inspire o le sorprenda.
- Describe, no expliques: deja que el niño hable primero sobre lo que ve.
- Céntrate en los sentimientos, no en los datos: pregunta «¿Cómo te hace sentir esto?»
- Permite tiempo suficiente y planifica pausas, siguiendo el ritmo natural del niño.
Maneras creativas de explorar museos juntos: ideas probadas que funcionan
- Convierte al niño en un «experto»: antes de entrar, elige un tema (por ejemplo, colores, sonidos, vehículos, emociones) y nombra al niño especialista en ese área. Su tarea será dar un «informe» al salir.
- Juega a ser detectives del museo: pide al niño que encuentre algo muy antiguo, algo extraño y algo que podría existir hoy.
- Inventa una historia para un objeto: elegid una pieza y cread juntos una breve historia sobre quién la usó, para qué servía y qué «vio».
- Dibujo en lugar de notas: anima al niño, tras la visita, a dibujar un objeto que recuerde.
- Tarea de movimiento: por ejemplo, «encuentra algo más alto que tú» o «algo que parezca que podría hacer un sonido».
- Línea temporal: pregunta «¿Fue esto antes de que naciera la abuela, o aún antes?» — los niños entienden la historia más fácilmente a través de referencias familiares.
- Museo en 3 palabras: al salir, deja que cada niño describa el museo en tres palabras o con un gesto.
- Objeto recuerdo: acordad que cada museo «deja» un objeto en la memoria que recordaréis durante mucho tiempo.
Este enfoque convierte al museo de «un lugar para mirar cosas» en una experiencia para vivir y recordar.
Te invitamos a seguir nuestra serie de videos «Museos probados con niños» en Instagram y a comentar qué museos de esta lista ha visitado tu familia y qué fue lo que más os sorprendió.